La
semana pasada realizamos probablemente uno de los mejores viajes de nuestras
vidas, comenzó el jueves pasado, cuando primero tuvimos que coger un autobús
para trasladarnos desde el pueblo hasta Málaga, he de admitir que en ese
momento eran todo nervios, más tarde llegamos al primer aeropuerto en el que
tuvimos que pasar distintos controles, algunos más que otros, como fue en mi
caso. En el vuelo fue todo risas e inquietud por descubrir nuevas cosas y ya
por fin conseguimos llegar a Londres.
Posteriormente
tuvimos que realizar otras dos horas de viaje hasta llegar a nuestro hotel, el
cual no estaba nada mal. Una vez descansados y comidos quedamos para visitar
varios sitios de la ciudad.
En
primer lugar fuimos a Leicester Square un lugar bonito en el que había tiendas
las cuales son bastante grandes como la de Lego y otra como la de M&M's de la cual salía un olor muy bueno a
chocolate, así que te dan ganas de entrar y comerte todo. También visitamos el
barrio chino que hay en Londres el cual es precioso aunque casi nos pasa algo,
pero solo fue un susto tonto, pero más tarde en ese mismo lugar nos encontramos
a una banda o grupo callejero al cual nos unimos a cantar y a bailar aunque no
nos entendíamos nada, además había un montón de gente grabándonos, así que fue
un momento gracioso y divertido para recordar.
En cuanto a la cena fue alucinante y de las mejores comidas
que hicimos en el viaje ya que había de todo tipo de pizzas y podías escoger la
que quieras cuando quieras. Al volver al
hotel nos encontrábamos bastante cansados, aunque no por esto nos estuvimos
quietos sino que estuvimos de habitación en habitación y dando algún paseo que
otro. Las noches han sido una de las cosas más divertidas del viaje ya que
hacíamos lo que queríamos pero siempre teniendo cuidado.
Al día
siguiente al levantarnos bajamos a desayunar aunque la verdad estábamos más
dormidas que despiertas ya que el sueño podía con todos, el desayuno no estaba
muy mal dentro de lo que cabe aunque había muchísima gente en este hotel y era
muy difícil encontrar un sitio. Primero caminamos por algunas de las calles de
Londres y fuimos a ver el cambio de guardia en el palacio, pero no lo pudimos
ver muy bien ya que cuando llegamos comenzó a llover y como también había mucha
gente casi nos es imposible verlo. En verdad fue un momento gracioso porque al
estar todos con los chubasqueros parecíamos cosas raras.
Más tarde entramos a uno de los museos que hay en la
ciudad en la National Gallery el cual me pareció bastante interesante ya que
guarda obras de arte de diferentes épocas y pintores, además he visto cuadros
que no me imaginaba ver nunca
Después de
salir al estar muy hambrientos fuimos a comer a un restaurante del barrio
chino, el cual aparentemente no estaba mal pero había alguna cosa que otra que
no estaba para comerse. Esto fue una experiencia nueva para mí ya que nunca
había ido a comer a un restaurante de este tipo.
Luego los
maestros nos dejaron un rato libre en una plaza donde había distintas tiendas,
en primer lugar nosotras fuimos a tomarnos algún café o chocolate caliente para
entrar en calor, también estuvimos en una especie de mercado que había allí
donde compramos varias cosas, además había un cafetería o algo así donde había
músicos tocando en directo y por último en este rato fuimos a la tienda de
Apple la cual era gigante y además cuando llegamos había una persona que iba a
dar un concierto dentro de esta.
También
estuvimos en otras tiendas en las que por cierto estuve bastante rato junto a
mi compañera en una de estas ya que estaba lloviendo y no nos queríamos poner
chorreando, pero cuando paró de llover salimos hacia fuera donde había un chico
cantando cosa que hacía bastante bien y nosotras nos entretuvimos durante ese
ratito tan bonito y mágico.
Fuimos a
una de las jugueterías más grandes de Europa en la cual yo me lo pase genial
con mis amigas ya que parecía que teníamos tres años, y aquello era tan grande,
y tenía juguetes y cosas para que las pudieses probar, además la gente que
trabajaba allí era súper amable, graciosa y muchos de los que trabajaban allí
eran españoles por lo que no nos costó trabajo comunicarnos con ellos.
En cuanto a
la cena de esa noche fuimos al Burguer King algo que si habíamos probado ya
antes en España, así que no fue ninguna sorpresa para nosotros. Al volver al
hotel hicimos prácticamente lo mismo que la noche anterior aunque esta vez a
algunos nos llamaron la atención aunque todavía sigo sin entender este hecho
pero fue una anécdota muy graciosa de la cual me sigo riendo siempre que lo
pienso.
Al tercer
día nos levantamos a la misma hora que el día anterior y fue nuestra primera
vez en coger el metro, pero para ello formamos distintos grupos para no
perdernos porque en este sitio suele haber bastante gente y fue algo gracioso
coger el metro ya que cuando arranca o frena si vas de pie parece que vas a
caer en cualquier momento además de que este transporte es muy rápido.
Así que primero fuimos a ver el estadio del
Arsenal que desde mi punto de vista era gigante y también estuvimos en la
tienda de este equipo donde todo estaba súper caro, por eso nadie compró nada
en este sitio.
Fuimos a un mercadillo de Nothing Hill muy grande donde había de
todo desde comida, libros e incluso ropa
y también mucha gente, aunque este mercado no fue de los que más me
gusto.
Después ya fuimos a comer aunque esta vez fue
en la calle y fue un perrito casi que más grande que yo que no podía comérmelo
pero estaba buenísimo, aunque la gente que pasaba por allí nos miraba con cara
rara ya que la comida era muy grande para nosotros. Los
maestros nos dejaron alrededor de tres horas libres en Candem Town donde
aprovechamos todo el tiempo para comprar, aquí nos pasaron varias cosas
graciosas como que en una tienda el hombre se puso en la puerta para impedirnos
salir y nos dijo que no podíamos salir hasta que comprásemos algo , al
principio esto nos dio un poco de miedo pero luego fue gracioso, cuando
comprábamos intentamos regatear pero a veces no nos funcionaba, sobre todo a mí
ya que todo lo que compré no me lo quisieron rebajar, pero a mi compañera sí,
es algo que no logro comprender.
Por último fuimos a uno de los centros comerciales
más famosos de Londres el cual desde fuera me ha parecido precioso ya que tiene
un montón de luces, en su interior como ya estábamos muy cansados fuimos a
sentarnos, pero nos acabaron echando de donde estábamos así que la opción que
nos quedaba era sentarnos en el exterior pero nos costo un rato encontrar una
de las salidas ya que es gigante este centro comercial.
Después
cogimos un autobús de los cuales tienen dos plantas para poder ir a cenar. En
cuanto a la cena fue más o menos lo mismo que el día de antes pero cambiando el
sitio. Después de esto ya volvimos a coger el metro y llegamos al hotel. Esta
noche nos pasamos casi todo el rato fuera de las habitaciones, tanto que
incluso hicimos amigos de otros países, esa creo que fue una de las mejores
noches del viaje.
En el
penúltimo día lo primero que hicimos después de desayunar fue ir al British
Museum, el cual me pareció un museo bastante interesante ya que hay cosas muy
variadas, una de las exposiciones que más me gusto fue la de las momias ya que
en todos los museos no tienes la oportunidad de ver momias reales.
Más tarde
fuimos a ver algunos sitios o calles de la ciudad y también nos dejaron un rato
libre los maestros para que mientras descansásemos un poquito, también fuimos a
un edificio desde el cual podíamos observar todo Londres desde arriba, aunque
alguno que otro lo paso mal por su miedo a las alturas.
Después de
todo esto fuimos a un restaurante medieval a comer el cual no es que estuviese
mal pero a mí no me gusto nada. Así que tuvimos un rato libre para ir al puente
y sacarnos varias fotos los unos a los otros, aunque este día nos llovió un
poco a comparación del otro día. Cogimos un barco para poder ver un poco mejor
toda la ciudad esto fue divertido, ya que para la mayoría era la primera vez
que nos montábamos en un barco, y como no nos tomamos más fotos.
De ahí nos
dirigimos hacia el London Eye, fue una experiencia nueva en la que creía que lo
iba a pasar mal por tener vértigo a las alturas pero fue todo lo contrario me
lo pasé genial y es impresionante ver toda la ciudad tanto de día como de
noche. Fuimos al Big Ben pero lógicamente no nos pudimos tomar fotos con este
monumento ya que se encuentra en obras y solo se podía ver el reloj y por
último repetimos el sitio para cenar, por cierto estaba todo muy rico, ya
después de llegar al hotel esa noche sí que nos encontrábamos cansadas es que
no podíamos ni con nuestros cuerpos, así que esa noche si la pasamos en
nuestras habitaciones pero con más gente.
El último día
nos levantamos más temprano que cualquier otro día porque a las ocho de la
mañana nos fuimos a comprar durante cuatro horas en diferentes tiendas de
Londres, algunas tiendas estaban muy bien ya que te ponía el precio tanto en
libras como en euros. Este día yo creo que todos nos compramos medio Londres o
por lo menos yo y algunos más.
Cuando
dieron las doce tuvimos que ir al hotel para recoger las maletas, montarnos en
el autobús y llegar en el aeropuerto, aquí todos tuvimos que abrir nuestras
maletas en mitad de todo para meter dentro todo lo que habíamos comprado antes
fue difícil pero lo conseguimos, posteriormente tuvimos que pasar todos los controles que te hacen en el
aeropuerto y ya después de horas montarnos en el avión pero esta vez ya no íbamos
nerviosos ya que sabíamos lo que era montarse en el avión, así que la mayoría
aprovechamos para dormirnos un rato, tuvimos que esperar otro rato en el
aeropuerto de Málaga y como no un compañero y yo nos llevamos una sorpresa, la
cual era que nuestras maletas estaban rotos, la mía estaba sin ruedas y la de
mi compañero tenía una raja tanto por delante como por detrás así que pusimos
una reclamación para que por lo menos arreglen nuestras maletas. Es aquí cuando
nos tuvimos que despedir del guía ya que al día siguiente él tenía que coger
otro vuelo, me pareció una persona agradable, simpática, cercana, graciosa y un
poco loca al igual que nosotros.
Por fin
después de tantas horas de viaje llegamos a nuestro pueblo, aunque al principio
fue un poco triste pensar que el viaje había terminado, pero por lo menos
volvíamos a ver a nuestros familiares.
En
conclusión este viaje ha sido una de las mejores experiencias de mi vida y lo
volvería a repetir todas las veces que haga falta y con las mismas personas, ya
que sin ellas el viaje no hubiera sido lo mismo.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario